Marco Legal: La nueva Ley de Alimentación impulsa el uso de herramientas electrónicas de pago

Aunque han pasado más de tres meses desde la entrada en vigencia de la nueva Ley de Alimentación para los Trabajadores, todavía existen muchas interrogantes sobre su aplicación entre los trabajadores, los patronos y los comerciantes de alimentos. Alfredo Romero Mendoza y Santiago Gimón Estrada, abogados del bufete Gimón, Troconis, Romero, son asesores de TEBCA (Transferencia Electrónica de Beneficios, C.A.), empresa especializada en la administración y gestión de tarjetas electrónicas de alimentación, que en asociación estratégica con ANSA, creó la tarjeta electrónica Bonus Alimentación, que ya cuenta con más de 600 empresas a nivel nacional. Estos especialistas destacan el uso de las tarjetas electrónicas como uno de los aspectos más importantes contenido en el nuevo instrumento legal, pues aunque el anterior no prohibía las tarjetas electrónicas, es ahora cuando se establece claramente su uso y se permite la instalación de empresas especializadas para la gestión y administración de este beneficio. A partir de la entrada en vigencia de la Ley, las tarjetas deben ser emitidas por compañías con suficiente experticia y una infraestructura adecuada para su emisión, gestión y administración.

El abogado Santiago Gimón agrega que la ley se refiere a la necesidad de que esas empresas tengan un capital mínimo que facilite el cumplimiento de la obligación que tiene el patrono con su empleado. La compañía contratante se debe asegurar de que su obligación esté en manos de una empresa sólida y experta en el asunto, y cuya única actividad debe estar orientada a la gestión del beneficio de la comida.

El bufete Gimón, Troconis, Romero, asegura que ahora hay un mayor número de tarjetas electrónicas (T.E.) para escoger porque están surgiendo nuevos actores, al tiempo que las dedicadas a la emisión de tickets también se están involucrando en el negocio de las T.E. Al ampliarse el mercado de las mismas, su beneficio alcanza a todas las partes. Para los patronos se hace menos compleja, costosa y engorrosa la administración del beneficio de alimentación para su nómina, mientras que los trabajadores cuentan con una tarjeta que les permite controlar el uso de sus cupones en forma electrónica, ya sea a través de comprobantes o de Internet. Para éstos es más fácil que usar papel porque ya no corren el riesgo de perder el ticket o de tener que pagar la diferencia en efectivo de la compra que realicen. Desde el punto de vista práctico, según indica Romero, hay que ver a la tarjeta electrónica como un depósito de tickets que el trabajador va consumiendo de acuerdo a su conveniencia.

Saber quién es quien

Una de las principales recomendaciones de los expertos en derecho es que ahora se debe ser muy cuidadoso a la hora de cerrar contratos con empresas proveedoras de administración de tickets o tarjetas electrónicas de alimentación. Es imprescindible conocer a cabalidad si la empresa a contratar es en verdad especializada en los términos que indica la nueva ley. “Yo no puedo aparecer con un objeto determinado, una infraestructura determinada, pero asumiendo otro negocio para el cual no estoy preparado”, señala Alfredo Romero Mendoza, al comentar que la ley es muy específica en este punto porque se trata de un beneficio para los trabajadores que incluye alimentación y control de alimentos, con la debida supervisión de las autoridades respectivas. “Hay que tener la certeza de que la empresa de gestión lo hace bien y está en capacidad de dar información cuando el patrono, el trabajador o la autoridad lo requieran. Al mismo tiempo, deben demostrar que cumplen la ley, por eso es fundamental la calidad del servicio que van a dar. Es decir, garantizar que trabajador recibirá su bono en el momento adecuado, sin retrasos”.

Se amplía la masa de beneficiarios

Otro de los aspectos a destacar es que el nuevo instrumento legal aumenta el universo de trabajadores beneficiados. Antes, el otorgamiento del beneficio de alimentación correspondía a las empresas con una nómina de más de 30 empleados, ahora alcanza a las que tienen más de 20. “Esto es importante porque se amplía la masa de beneficiarios y en consecuencia la gama de alternativas para el cumplimiento de la ley a través no sólo de la comida sino de la posibilidad de usar las tarjetas electrónicas”, puntualiza Gimón Estrada, al explicar que no necesariamente los patronos deben elegir una opción. Hay empresas que tienen comedores, pero también tienen otros trabajadores que reciben tickets porque no pueden ir al comedor.

De esta manera el patrono va a tomar la decisión en función de costos y de la factibilidad de manejo administrativo. De igual manera evaluará la necesidad del trabajador y la garantía de la compañía que otorga los tickets y las tarjetas. Paralelamente, hay un conjunto de situaciones que los patronos deben conocer y aplicar a la hora de contratar. Tienen que ver la calidad de los puntos de venta, que los trabajadores tengan acceso a muchos sitios y que puedan utilizar la T.E. sin ningún inconveniente. “En la medida que tengas un instrumento de fácil uso para el trabajador, se alcanzará el objetivo de cumplir la ley y tener paz laboral”, enfatiza Santiago Gimón. La ley también permite al patrono otorgar de forma unilateral el bono de alimentación a los trabajadores que no están amparados, es decir a quienes reciben más de tres salarios mínimos, sin tener consecuencias salariales. Esto significa que se abre la posibilidad de mejorar la calidad de vida de otras personas.

¿Migraciones del comedor a la tarjeta electrónica?

Una de las interrogantes que han surgido en los últimos meses se refiere a las ventajas y desventajas que puede traer a una empresa que ofrezca servicio de comedor cambiar al sistema de tarjeta electrónica. Alfredo Romero cree que es importante conocer los antecedentes que obligaron a las compañías a tener comedor. Explica que en muchas el servicio responde a una necesidad económica y de nutrición, que busca garantizar la salud de sus trabajadores para que así respondan a las exigencias laborales de manera satisfactoria. No obstante, es evidente que muchos comedores funcionan bien y los trabajadores están a gusto, pero otros son un dolor de cabeza porque las personas no están conformes con la rotación del menú, al tiempo que surgen problemas de enfermedades gástricas, asociadas a la mala manipulación de los alimentos. Romero Mendoza estima que éstos son algunos de los elementos que los patronos y los sindicatos deben tomar en cuenta para tomar cualquier decisión.

Para el abogado Santiago Gimón Estrada la migración de comedores hacia tarjetas electrónicas puede generarse en virtud de un proceso económico derivado de los ingresos salariales que perciben los trabajadores. Si bien la ley prevé el otorgamiento de comida, que en el caso del comedor sólo beneficia al trabajador, el beneficio del ticket y la T.E. también va para todos los miembros de la familia. Este es un elemento que puede impulsar la migración, aunque la decisión final debe ser producto de un consenso entre los sindicatos y los directivos de las empresas. Ninguna de las partes puede aprobar la migración sin el visto bueno de la otra.

Futuro electrónico

Los expertos del escritorio Gimón, Troconis & Romero, pronostican la progresiva desaparición de los tickets, aunque siempre habrá lugares que no tienen acceso a la red electrónica y tendrán que mantener el papel. Sobre la adaptación a las T.E., Santiago Gimón y Alfredo Romero consideran que no existirán los problemas que surgieron con la tarjetas de débito porque en esta época casi todo el mundo está familiarizado con el instrumento. Por otro lado, los bancos casi han superado la clonación, lo que constituye otra ventaja para las tarjetas de alimentación. Santiago Gimón destaca que la nueva Ley de Alimentación da la oportunidad a las empresas y al comercio de adaptarse a las herramientas electrónicas más avanzadas. “Una de las virtudes de la ley es que da un salto hacia la tecnología.

La ley en los retailers

La Ley de Alimentación, de acuerdo con la opinión de Santiago Gimón, beneficia igualmente a los comerciantes porque hay una ampliación del mercado, más trabajadores serán beneficiarios y, en consecuencia tendrá más clientes. Si trabajan con tickets seguirán en la misma situación de antes, es decir sometidos a la manipulación diaria del papel y a los riesgos de pérdida y falsificación. En cambio la tarjeta electrónica reduce el papeleo y el tiempo de cobranza. Dependiendo de la red que utilicen, el dinero será acreditado casi en tiempo real a la cuentas de los supermercados o autoservicios. Por último, las personas que usen tarjetas tendrán la posibilidad de acudir a un mayor número de locales. Paralelamente, los comerciantes pueden, como patronos, dar el beneficios a sus empleados, a través de la tarjeta.

Alfredo Romero y Santiago Gimón ponen como un buen ejemplo de lo que debe ser una tarjeta electrónica el Bonus Alimentación ANSA, que emite la empresa TEBCA y respalda la Asociación Nacional de Supermercados y Autoservicios (ANSA). Afirman que se trata de un producto de vanguardia, de alta calidad y seguro, que cuenta con el apoyo de la gran mayoría de los supermercados y autoservicios de Venezuela.

Con Bonus Alimentación: En el 2005 TEBCA aspira captar un 20% del mercado laboral que recibe el beneficio de alimentación

En Rueda de Prensa realizada en Puerto La Cruz, TEBCA (Transferencia Electrónica de Beneficios, C.A. ) y ANSA anunciaron que hasta el momento más de 600 empresas a nivel nacional están otorgando el beneficio de alimentación con la tarjeta electrónica Bonus Alimentación, que salió al mercado el pasado mes de septiembre de 2004.
En el encuentro, realizado en el Hotel Maremares de la ciudad de Puerto La Cruz, se dieron cita más de 180 empresas del sector petrolero para conocer -en el marco del evento “Perspectivas Económicas”-, las ventajas que ofrece esta novedosa modalidad de pago.
Anabel Pérez, directora de TEBCA, destacó que contar con la plataforma tecnológica que ofrece esta empresa reduce los costos operativos, financieros y administrativos de las compañías, más aún desde la entrada en vigencia de la nueva Ley de Alimentación para los Trabajadores, el pasado 27 de diciembre, que amplió la base de cobertura de este beneficio a todas aquellas empresas que tengan más de 20 trabajadores. Anunció que ya entró en funcionamiento el sistema TEBCA ON LINE que facilita a las empresas el envío de instrucciones directas, vía Internet, a la plataforma de TEBCA, tales como los lotes de emisión o recarga y permite además hacer consultas del estatus de los respectivos lotes de pago de beneficios a través de una conexión directa. La meta para el año 2005 es captar el 20% de la masa de trabajadores que reciben el beneficio de Ley.
Otto Gómez, Director Ejecutivo de ANSA, señaló que Bonus Alimentación, producto de la alianza estratégica entre TEBCA y ANSA, cumple con la misión de contribuir con el mejoramiento de la eficiencia en las operaciones del gremio y con el bienestar del consumidor.
Jesús Sahagún, gerente de Ventas de TEBCA, indicó que las tarjetas están funcionando en todo el país y hasta la fecha cuentan con 50.000 afiliados. Recordó que Bonus Alimentación permite a los trabajadores realizar compras más rápidas y por montos exactos, gracias al pago electrónico en los puntos de venta de expendios de alimentos y comidas que estén afiliados a la red MAESTRO en todo el país, un total que supera los 60.000. Para las empresas, esta solución también representa una verdadera reducción de la carga de trabajo que significa el manejo y distribución interna de los beneficios entregados en papel, y también ofrece mayor seguridad en el proceso de entrega al personal.


Regresar