Navidad

La Navidad despliega una atmósfera mágica en colores, aromas y música. Es momento propicio para manifestar solidaridad, renovación espiritual y desbordar alegrías con propios y extraños. Sus orígenes trascienden al hito del nacimiento del Niño Dios de la religión cristiana, y se remontan a ritos ancestrales del hombre vinculados a los ciclos estacionales, en este caso al del solsticio de invierno.

El pueblo venezolano es heredero, y a la vez generador, de un amplio y variado patrimonio cultural que gira en torno a la navidad. Los distintos aportes culturales que consolidan a nuestro gentilicio nutren las diversas tradiciones del ciclo navideño, algunas de las cuales se empiezan a celebrar desde el mes de noviembre, teniendo como punto de culminación el 2 de febrero con las festividades en honor a la Virgen de la Candelaria.

Entre las primeras manifestaciones que rinden tributo al Niño Jesús, están los Velorios y Rogativas que desde el occidente al centro país, se llevan a cabo para pagarle promesas al niño. Según la región se cantan tonos, décimas o fulías.

Un género musical de rigor para la navidad venezolana es el Aguinaldo, canto que se entona en las llamadas Misas de Aguinaldo, y que una vez que trascienden el ámbito de la iglesia pueden transformarse en alegres Parrandas.

Algunas tradiciones del ciclo navideño adquieren características particulares según la región donde se llevan a cabo. Tal es el caso de los Pastores, protagonistas bíblicos de la anunciación del nacimiento del Niño Jesús, que desarrollan un auto sacramental en distintas poblaciones de los estados Aragua y Carabobo, y una gran romería en San Miguel de Boconó en el estado Trujillo.

El día de los Santos Inocentes que rememora el degüello de infantes ordenado por Herodes en persecución del Niño Jesús, se celebra en muchos pueblos del país con personajes disfrazados que reciben los calificativos Locos y Locainas. Escudados los rostros con máscaras o tiznes, y generalmente con aspecto de mamarrachos, los locos tienen como objetivo burlarse de familiares, vecinos y hasta de las autoridades. En la población de Sanare en el estado Lara, la celebración se festeja bajo la denominación de la Zaragoza, ritual que sin perder su carácter lúdico, conlleva un profundo sentido religioso por parte de sus promeseros y devotos.

El ambiente festivo y ritual de la navidad, sirve de marco para algunas tradiciones que sin estar ligadas a la figura del Niño Jesús, se llevan a cabo hacia finales de diciembre y principios de enero, como es el caso de la Fiesta de San Benito de Palermo.

La devoción en torno a San Benito es de gran arraigo en los pueblos del Sur del Lago de Maracaibo, cuyo gentilicio tiene una fuerte ascendencia africana, como también en diversos pueblos andinos de los estados Mérida y Trujillo. En la zona sur del lago se utiliza una batería de 7 u 8 tambores que recibe el nombre genérico de chimbángueles. A medida que el culto se adentra más en la región andina, disminuye el número de tambores, se incorporan otros instrumentos, varia el vestuario y se introducen otros estilos danzarios como el baile de cintas.


Regresar